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Agua Yoga Chi Kung |
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Agua Yoga Chi Kung es una actividad creada con la finalidad de recuperar o encontrar el placer por el juego y el movimiento dentro de un medio único como es el agua.
Se realiza la práctica de Agua Yoga recurriendo a ejercicios que mejoren el estado psicofísico del alumno a partir de movimientos articulares diversos, estiramientos músculo tendinoso, respiración profunda, movimientos de coordinación y juegos tanto individuales como grupales que estimulen el contacto social entre los participantes. Mayormente las pautas de ejercicios se llevan a cabo dentro de las posibilidades de movimiento de cada persona, respetando su tiempo y forma de aprendizaje; ya que la idea no es la perfección técnica del ejercicio, sino el poder aprender a soltar el cuerpo obteniendo así la relajación deseada.
La técnica propone la realización, en muchos casos, de ejercicios provenientes del Chi Kung o gimnasia china de salud y longevidad. Esta gimnasia terapéutica y milenaria fue creada en la China antigua con el fin de estimular los canales o meridianos de acupuntura moviendo y elongando las zonas del cuerpo por donde corren estas líneas energéticas, las cuales podrían considerárselas como el motor o la batería de nuestros órganos internos (corazón-hígado-riñones etc.) las que a su vez se interrelacionan con el resto de nuestro cuerpo orgánico-físico-psicológico y emocional. Dicha energía, según la medicina tradicional china, esta representada por la respiración, pulmonar y celular, como por la sangre, y se estimula a partir del movimiento. |
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| Un elemento efectivo para combatir el stress (principal factor por el que las personas concurren a las clases) es la realización de movimientos no convencionales que estimulen a romper con los rutinarios patrones de movimiento corporal de los alumnos. Lo que intento señalar es el uso inadecuado que hacemos con nuestro cuerpo, al que mayormente posicionamos y movemos del mismo modo, produciendo como resultado grupos musculares y articulares muy rígidos por un lado, y débiles por otro. Como consecuencia, acabamos padeciendo repetidos dolores sin comprender conciente mente la o las causas que los provocan. De allí nace mi interés en que los participantes de Agua Yoga logren desde la misma práctica tomar verdadera conciencia del cuerpo que son y tienen. De esa manera la persona tendrá una relación consigo misma más saludable, respetuosa, cuidadosa y placentera. |
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| Muchas de las personas que se acercan a esta práctica descubren asombradas cuanto pueden hacer dentro del agua con sus cuerpos cuando en muchos casos suponían, tal vez por su edad o condición física, que nunca más lograrían realizar. Y lo que es más destacable, es el cambio evidente de sus modos de pensar o sentir sobre ellos o sobre la manera en la que hasta ahora llevaban adelante sus vidas personales y de relación con los demás. Con lo que queda demostrado el fin último de Agua Yoga : “sentirnos y sabernos íntegros”. |
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| Hacer Agua Yoga no requiere del conocimiento previo de la actividad, ni del saber nadar o tener alguna preparación física especifica; de hecho la mayoría de los alumnos suelen llegar a las clases con miedo al agua, poca o ninguna experiencia en actividades gimnásticas o deportivas, o impulsados por recomendaciones médicas. Ante este panorama es que confiamos en que la propuesta de realizar Agua Yoga los estimule no solo a perder el temor al agua, lo cual ocurre en muy pocas clases, sino que encuentren en la calidez del agua climatizada el medio justo para descubrir el disfrute y placer del movimiento y la respuesta de mejoría de aquellos problemas que los trae a nuestras clases. |
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Agua Yoga esta abierto a hombres y mujeres de todas las edades que puedan valerse por sí mismos, que padezcan dolores articulares, musculares, presión arterial, colesterol elevado, y por supuesto stress.
Como comente más arriba en la nota, siempre sostuve que una herramienta válida para combatir el stress es hacer cosas no habituales o convencionales, puesto que de esta manera logramos romper con estructuras rígidas. Un ejemplo de ello sería:
Leer sobre temas que desconozcamos, conocer personas y lugares diferentes a nuestros gustos y creencias, hacer nuestras cosas diarias a ritmos más lentos o practicar bailes o actividades físicas nuevas que fundamentalmente nos otorguen alegría y placer.
Y sin duda en la elección no puede faltar ponerse la maya, entrar al agua y disfrutar a pleno de una clase de Agua Yoga. |
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Claudio Ríos |
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