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ki La Vivencia del Agua volver      
   

Y si comienzo esta nota trasladándoles una curiosidad personal?.
Porque me preguntaba hasta qué punto el nombre que nos fue dado o incluso nuestro apellido, nos predestina en nuestro andar.
Y de esto es que de lo que intento escribirles acerca del elemento agua.
Tan caro y tan arraigado a mis afectos como lo es mi apellido paterno….. RIOS (casualmente o no, mi propia sangre, que no es precisamente agua pero que está compuesta por ella).
De ahí la duda, la pregunta a contestar...
Sin embargo y para que todo esto no sea una carga para ustedes, bastará con que me complazcan recibiendo lo que ha sido y continua siendo mi experiencia humana y laboral con el agua.
Todo lo que dicta este apellido, que bien cargo en mi médula, serán senderos que habré de recorrer y develar por mi propia cuenta.

 
   
Un poco de historia  
   

Cuando en mis primeros años de vida, las aguas de la pileta del Club Atlético Independiente y los brazos de mi viejo señalaban mis primeras brazadas, cuando los juegos submarinos, con mis hermanos, en busca de tesoros diminutos, ocupaban nuestros fines de semana  o, cuando me entregaba al mar, extasiado por su grandeza, hasta perderme de todo y hasta casi de mí mismo, no podía siquiera imaginar, intuir ni mucho menos planificar, que el AGUA se convertiría, con los años, en un preciado lugar de trabajo para mí.
Así ocurrió:
Casi sin buscar, como nos acontecen las cosas más maravillosas, una tarde de domingo del año 2002, en las aguas termales de la ciudad de Concordia, me puse a realizar un masaje a una compañera que, al igual que yo y otras personas, participábamos de un fin de semana en contacto con técnicas orientales como Shiatzu, Meditación Zen y Ahikido.
Ambos nos encontrábamos sumergidos en una de las piletas termales y yo, sin pensarlo, tal vez atraído por esta relación bellamente misteriosa que tengo con el agua, comencé a trasladar su cuerpo y a notar la movilidad que se producía en la totalidad de su columna, desde las cervicales hasta el sacro.
Esta columna, por su forma y dinamismo, rememoraba el ondulante andar de las serpientes. Por lo tanto, era fácil deducir que dicha elasticidad otorgaría a la constitución general del raquis (vértebras, discos intervertebrales, ligamentos, tendones, músculos, etc.) más aire y más espacio entre los distintos segmentos corporales, una mejor circulación sanguínea con mayor aporte de oxígeno y, por supuesto, beneficios para la médula espinal, el cerebro y el líquido céfaloraquídeo.

 

Uno de mis compañeros, al verme realizar este “masaje acuático”, mencionó que las maniobras eran muy similares a las de una técnica llamada WATSU que yo desconocía por completo y de la cual, luego de prepararme convenientemente, les he contado en otros textos de esta misma página.
Lo que más me sorprendía, con una consiguiente sensación de felicidad añadida, era el sentir que estaba disfrutando al dar este masaje. A la sazón, debo confesar  que me place mucho recibirlo.
Luego de esto, no pasó mucho tiempo para que el resto de mis compañeros de las termas quisieran pasar por la experiencia.
Éste fue el estímulo que me llevó, al volver a BS AS, a ponerme a trabajar e investigar lo necesario para poner en marcha esta modalidad de trabajo.
Sólo se trataba de conocer algunos lineamientos sobre el masaje en el agua.

Esta tarea no fue difícil pues con todo el conocimiento del masaje Japonés Shiatzu que yo ya tenía incorporado sólo hacía falta concurrir a talleres y clases grupales y personales de WATSU. Cosa que hice.
 

A esto le sumé la posibilidad de realizar, dentro de la pileta y como complemento del masaje, ejercicios de YOGA y CHI KUNG (gimnasia china de salud y longevidad).
Así  fue que, para diciembre del 2003, comencé a proponer esta disciplina a grupos de no más de seis personas que, a lo largo de una hora de clase, harían ejercicios de YOGA y CHI KUNG más el agregado de algunas maniobras de WATSU, realizadas por mí a cada uno, dirigidas al mejoramiento funcional de la columna vertebral.

El aprendizaje y evolución de cómo utilizar el agua para el mejoramiento de la salud física y mental ha sido posible gracias tanto a mi entrega y experiencia en este campo como al constante interés, aporte y enseñanza que los alumnos y alumnas me han sabido otorgar.
 
Esta razón me lleva a compartir con ustedes algunos conceptos que ellos han vertido sobre las clases a lo largo de estos años:  
   
  • ALICIA 50 años
    “ La práctica de Agua Yoga masajes es muy beneficiosa para mí.
    Gracias a la combinación de los movimientos de YOGA y CHI KUNG, los Masajes terapéuticos y el agua caliente, se han ido produciendo en mí cambios paulatinos y muy efectivos: cesaron los dolores, las contracturas musculares y hasta he experimentado cambios de actitud en la vida cotidiana.”
  • NILDA 62 años
    “Luego de dos meses de tratamiento por una tendinitis en un hombro y sin mejoras evidentes, recurrí a las clases de Agua Yoga masajes. Para mi sorpresa, no sólo logré irme desde la  primera vez con más movimiento sino que a la tercera clase el dolor había cedido por completo.
    También se normalizó mi colesterol, mi ciatalgia y  mejoraron los resultado de posteriores mamografías y exámenes ginecológicos”.
  • MARIA 78 años
    “Las clases no sólo me producen mucho placer sino que también pude mejorar mucho de mis dolores por una artrosis de cadera.
    Nunca imaginé que, a mi edad, encontraría nuevas ganas de vivir”
  • ROBERTO 70 años
    “ Yo vine a las clases por una lumbalgia crónica que me dificultaba mucho el andar.
    Luego de seis meses el dolor disminuyó considerablemente y logré caminar con mucha menos dificultad”.
  • GRACIELA 48 años
    “Sé que lo que voy a decir puede sonar un tanto fantasioso pero, cuando estoy recibiendo el masaje, mi cuerpo se desliza por el agua con tanta flexibilidad y soltura que me hago a la idea de estar danzando o haciendo acrobacias en el CIRQUE DU SOLEIL.
 
Si bien en todo este tiempo son muchos los que han pasado por mis clases, muchos de los cuales aún continúan viniendo, me parece que el testimonio de algunos de ellos es la  expresión cabal de las muchas y variadas sensaciones corporales, mentales y emocionales que se perciben, disfrutan y experimentan en esta disciplina.  

Tiempo después y como propuesta de la gente de una de las piletas en las que realizo mi trabajo, apareció la posibilidad de realizar ACQUASTRESS, a lo que yo llamo Agua Yoga ejercicios.
Se trataba con esto de continuar y profundizar la práctica delYOGA y CHI KUNG en el agua.
Aquí no contaríamos formalmente con el agregado del masaje acuático con lo que podrían participar de las clases un número mayor de personas.
La actividad la comencé en agosto del 2005 y a lo largo de este período fue sufriendo algunas modificaciones.

Ya no se trataría sólo de realizar ejercicios de CHI KUNG o YOGA en el agua sino también de agregar juegos recreativos.
 

Los cambios en la modalidad no fueron ideológicos sino de forma.
Siempre se trata de aprender a usar y trabajar nuestro cuerpomente de un modo cuidadoso y  dirigido a la exploración de nuevas vías de desarrollo y crecimiento tanto individual como grupal.
A medida que cada grupo iba fortaleciendo su interrelación, fui incorporando el juego como otro elemento con el cual obtener beneficios físicos, orgánicos, mentales y emocionales.
Es que, sin duda, la posibilidad de recuperar el juego en nuestra adultez acarrea un sin fin de estímulos y efectos sensoriales y anímicos que, a medida que se realizan, le permite al grupo descubrir o redescubrir el inagotable caudal de crecimiento personal que con ello se logra. Incluso más allá de los años de vida que cada uno tenga.

Es que así como para muchos el jugar es, en primer grado, retrotraerse a su infancia y adolescencia con todo lo que ello implica, para otros el juego acaba resultando un camino nuevo por donde transitar.
 

Una aventura que sólo se revela en el andar. Puesto que aún los que hayan disfrutado de una niñez plagada de momentos lúdicos, no deja de ser una gran incertidumbre el cómo será esto de volver al patio de la infancia, a la calle o al recreo en un cuerpo de adulto.
A pesar de todo y más allá de las diferencias  referidas al orden motriz, intelectual tanto como de carácter, todos terminan confluyendo en un mismo y estimulante punto: recobrar la felicidad de volver a reír sin miedo al ridículo.

Ridículo éste que se va quebrando a partir de ser yo mismo quien primero expone el suyo a fin de desbaratarlo con mi propia participación en los juegos que se proponen,  evitando así ser sólo un espectador. Para que mi mirada no pueda ser una barrera que coarte el movimiento espontáneo.
 
No obstante esto, la observación está presente. De un modo menos directo pero atento a cualquier corrección postural que se requiera, conservando las pautas del trabajo  y preservando la integridad psicofísica de cada persona y, tal como lo mencionamos en el párrafo anterior, sin que por ello el juego pierda su libertad de expresión y su frescura.  
   
Perfil del Alumno  
   
Podría decir que el perfil de las personas que se acercan a las actividades en el agua muestran los siguientes aspectos y características:  
  • Temor al agua,
  • Dificultad en la movilidad articular por artrosis, artritis o traumas,
  • Contracturas cervicales o lumbares,
  • Desviaciones de la columna,
  • Stress, agotamiento muscular, insomnio, etc.,
  • Mayoritariamente asisten mujeres,
  • Adultos de mediana edad y mayores,
  • En su mayoría comienzan la actividad por prescripción médica.
  • Muchos no han realizado nunca actividad física o llevan muchos años sin hacerlo.
 

A los fines de poder desarrollar la actividad en forma grupal es que se señala que, quienes se acercan a Agua Yoga, ejercicios y/o masaje acuático, deben tener movilidad propia e independiente.
En caso contrario, tras una evaluación médica, el alumno deberá trabajar su problemática en forma personalizada a manos de un profesional competente.
De todos modos la mirada está siempre puesta para asegurar y sostener el buen funcionamiento de quien así lo requiera. Proveerlo de las herramientas que faciliten su desempeño personal. Así, ni el individuo en cuestión ni el grupo, quedan afectados o desprovistos de atención y contención.

Mi formación como terapeuta y trabajador corporal siempre a estado basada en hacer saber a los alumnos que el camino que comienzan a transitar, desde el primer encuentro, no debe ser llevado a cabo con sobreexigencias, aceleración indebida o competencias (espurias?) que alteren o distorsionen la imagen y percepción que tienen de su propio cuerpo.
 

Cuando se presenta esta clase de comportamiento, cuyas causas suelen obedecer a muy complejas razones, acaban colocándose en posturas físicas y emocionales rígidas, de expresión limitada o mecanizada.
Es la propia práctica la que va otorgando los elementos necesarios para que cada uno reconozca sus límites, limitaciones y verdaderas capacidades. Superándolos o aumentándolas y accediendo así a una mejor calidad de vida.
Esto se hace notorio cuando, luego de breves períodos de trabajo, los motivos que los trajeron a las clases van alcanzando notables mejorías  que elevan la  autoestima, facilitándose la apertura hacia cambios trascendentes en sus vidas cotidianas.
En pocas palabras:
“Saber que más allá de la edad cronológica u orgánica que se posea, lo que no siempre va de la mano, todavía hay tiempo para poder sentirse jóvenes, activos e integrados”.

 
   
Beneficios del trabajo en el Agua  
   
  • MEJORA LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA gracias a dos fenómenos principales: la acción térmica del agua sobre el cuerpo, que produce una activación del sistema circulatorio y la presión del agua ejercida sobre el organismo que estimula el retorno sanguíneo.
  • MEJORAS DE LAS FUNCIONES CARDIACAS por las razones antes citadas más el agregado de la activación muscular producida por el movimiento dentro del agua.
  • MEJORA DE LA FUNCION PULMONAR por lo establecido en el párrafo anterior y por el hecho de realizar ejercicios específicos en resistencia con el agua, los cuales aumentan la movilidad muscular torácica y abdominal.
  • AUMENTO DE LA RESISTENCIA por la adaptación progresiva al ejercicio cotidiano a través de tareas de baja y media intensidad y duración. Esto le proporcionará al organismo una marcada mejora del metabolismo con lo cual se eliminan con más facilidad las toxinas acumuladas a lo largo del día.
  • DESARROLLO MUSCULAR porque, en el agua, todos los músculos voluntarios se activan conjuntamente producto de la resistencia equilibrada del medio. Lo que, aumentando el tono, desbloqueando tensiones y contracturas, propician una mayor relajación tanto del plano físico como del psicológico.
  • MEJORA DE LA MOVILIDAD ARTICULAR ampliando el recorrido que se optimiza debido a la ingravidez así como a la compresión constante y uniforme ejercida por el agua.
  • COORDINACIÓN DE MOVIMIENTO mejorado por la optimización de las conexiones nerviosas. La armonía en los movimientos y la correcta correlación entre órdenes nerviosas y respuestas musculares, incidirán notablemente en la eficiencia de aquél.
 
   
Consideraciones finales  
   

Nos formamos en el agua, nos alimentamos de agua que, junto el oxígeno son, sin dudarlo, nuestros alimentos fundamentales.
Por lo tanto volver a ella no es más que recurrir al encuentro de nuestra íntima naturaleza. Poder reencontrarnos con lo mejor de nosotros.
Ahora bien, lo más común en la mayoría de las personas es que el encuentro con el agua de la pileta tenga como objetivo nadar, en cualquiera de sus estilos y más allá de hacerlo bien o regular.
Lo novedoso de este encuentro con el agua es el estar en ese ámbito caminando, saltando, realizando movilizaciones amplias que  traen como consecuencia la pérdida del equilibrio conocido, el sobreesfuerzo que, si acaba en una lucha inútil contra ella o movilizaciones similares a las que realizamos fuera de ella, es decir mecanizadas, estructuradas, siempre en el uso de los mismo grupos musculares, no entendimos Agua Yoga.
Por lo tanto y volviendo al comienzo de este párrafo donde señalé la relación humana natural con el agua, lo que debemos aprender es a entender que ella es un elemento vivo que, por esa misma razón, se expresa dentro de sus propias leyes.

En consecuencia está allí. No para ser tratada como un enemigo a vencer sino como una amiga que afectuosamente colaborará durante el entrenamiento a favor de nuestra integridad psicofísica.
 
   

Gracias y buen KI para todos.

 
   
   
  CLAUDIO DANIEL RIOS      arriba
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