Nuestro cuerpo es capaz de mantener un saludable equilibrio de la actividad fisiológica cuando cada meridiano ejecuta su función o papel apropiado, y para que esto suceda Ki, o la energía vital, debe circular constantemente a través de cada unos de los meridianos y en una secuencia ordenada. Se produce la enfermedad cuando hay un estancamiento de Ki en algún lugar de estos meridianos. Aunque se haga algo para mejorar la fluencia de esta energía en el punto de estancamiento, en tanto en cuanto no se elimine la causa básica de dicho bloqueo la enfermedad se reproducirá, pues no se ha eliminado la causa raíz del problema.
Los ejercicios de IMAGINERIA ZEN (Chi Kung), se realizan en una secuencia especifica para facilitar la fluencia de KI en el orden apropiado a través del cuerpo.
El principal órgano responsable de la circulación de KI es el corazón, considerado en la medicina Oriental como soberano de todos los otros órganos. La función del corazón puede considerarse como similar a la conciencia de un individuo. La conciencia actúa uniendo muchos elementos diferentes de manera que formen una totalidad unificada.
La conciencia actúa como el centro hacia el que son atraídos los diversos componentes, organizándose a su alrededor para trazar una distinción entre el ser y el no ser.
Cuando trazamos un círculo, decidimos primero el centro, y luego trazamos a su alrededor el círculo. Sin embargo el centro y la periferia se forman simultáneamente.
La vida, que se ha originado como una faceta de la naturaleza, fue dotada quizá con la capacidad de servir como parte integrante de la totalidad de la naturaleza uniendo elementos separados. La capacidad de distinguir una parte de la totalidad creció con el desarrollo de la conciencia, y comenzaron a aparecer sobre la tierra organismos que podían adaptarse libremente a las contingencias gracias a la modificación de su conducta, que les llevaba a ajustarse a las circunstancias. Esa es la función de nuestra conciencia.
Mediante el trabajo de la conciencia humana, se crearon cosas que nunca habían existido en la naturaleza, y la socialización, el lenguaje y la especialización en el trabajo condujeron finalmente a la creación de la civilización.
Sin embargo, hoy en día, las creaciones del hombre, habiendo llegado demasiado lejos en la dirección de la mente consciente, se va alejando cada vez más de la esencia de la vida.
Como las palabras se desarrollaron por la necesidad de la mente consciente de distinguir las cosas, es natural que convengan más para explicar los asuntos pertenecientes a la esfera de la mente consciente. Ser lógico es ser coherente con los conceptos verbalizados, y el pensamiento racional tiene lugar dentro del medio de las palabras.
Las expresiones utilizadas por los occidentales son convenientes para explicar el mundo físico porque el ser y los otros se distinguen claramente. En japonés, sin embargo, las expresiones tienden a enfatizar el significado interior, o el “corazón” de las cosas, por lo que ese significado resulta a veces vago para los extranjeros. A pesar de ello, hay ocasiones en las que una utilización menos rígida de las palabras resulta más útil, pues puede ser un medio de comunicación, corazón a corazón, que transmita cosas que estén más allá de las palabras.
Los movimientos se ejecutan siempre como una secuencia total de acciones, y por tanto son en gran parte inconscientes. Lo que se intenta decir es que la mente conciente sólo dirige el comienzo y el final de los movimientos sin implicarse en la ejecución de todos los detalles de éstos. La mente consciente sólo funciona en una gama especial limitada y actúa principalmente en estructuras de tiempos fijas.
Cuando aprendemos una serie nueva de acciones, primero desglosamos en partes todas las secuencias para que cada una de ellas pueda ser aprendida individualmente, pero no puede decirse que las acciones hayan sido aprendidas hasta que una persona pueda realizarlas todas juntas como una totalidad sin una deliberación consciente.
Cuando una habilidad adquirida se utiliza repetidamente hay que eliminar el elemento consciente para que la habilidad se vuelva habitual e inconsciente.
Muchos suponen que nuestros músculos voluntarios (sistema músculo-esquelético) se mueven siempre bajo nuestro deseo consciente. Pero para realizar movimientos delicados se requiere la participación inconsciente de muchos músculos, pues en un movimiento dado no podemos controlar todos y cada uno de ellos.
Cuando se dice que un ejercicio debe realizarse rítmicamente o en equilibrio, o con fluidez., lo que se quiere decir es que el ejercicio se debe practicar menos conscientemente.
La mente consciente se puede aplicar en el aprendizaje de movimientos nuevos basados en un nivel específico que trata de tener un efecto también específico.
Esos ejercicios pueden parecer al comienzo útiles y eficaces, pero están apartados de la esencia verdadera del movimiento. La motivación para hacer ejercicio puede variar, pero todo individuo debe experimentar la unidad esencial para permitir la espontaneidad sin la necesidad de ser conciente de toda diminuta distinción. Idealmente los movimientos deben repetirse para que los detalles se aprendan naturalmente mientras se ejecutan, para que se vuelvan parte de uno mismo. |
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